jueves, 19 de marzo de 2009

Amor eterno

Hermosa mujer de trato
Dulce, sereno, sencillo,
Tornaste mi andar mas grato
Y diste a mi vida brillo.

Cabellera de oro viejo
Ondulada como el viento,
Con un destello bermejo
Tu dulce amor yo lo siento.

Entonces éramos jóvenes
Buscando el amor perenne
Sujetos a los vaivenes
De la vida y lo que viene.

Hoy nuestro pelo es platino
Los oros quedaron lejos
Pero el amor es mas fino
Y mas claros sus reflejos.

Por eso, mi bella esposa,
Cuando ha pasado el tiempo
Y mi amor en ti reposa,
Te entrego todo mi tiempo.

Gracias, Dios, por tu bondad,
Diste a mi vida la guía
De una mujer de verdad,
Para compartir mi vía.

Sergio Amaya S.
Marzo de 2009
Ciudad Juárez, Chih.