martes, 21 de octubre de 2008

A mi esposa

Pensando en ti, dulce esposa,
Camino con paso firme,
Siempre vamos de la mano
Y esa unión no es poca cosa.

Juntos hemos disfrutado
De tiempos de gran bonanza,
También unidos estamos
Cuando el ingreso no alcanza.

Eres mi mas grande apoyo
Cuando siento desconsuelo,
Tengo siempre en tu cariño
Una palabra de amor
Y un consejo, cual un niño.

Maru amada, linda esposa,
Cuando ya la juventud
Ha marchado de mi lado,
Te amo mas en tu virtud,
Con amor bien madurado.

Cuando al fin llegue mi tiempo
De rendir cuentas a Dios,
Le daré infinitas gracias
Por esta, mi bella esposa.

Sergio Amaya S.
Sep 2003
Acapulco, Gro.

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