sábado, 12 de abril de 2008

Difícil juventud

La joven, seductora, sonreía,
El muchacho la miraba embelezado,
Ella, sabiendo la presa que tenía,
Coqueteaba con gesto descarado.

El joven, de mirada inocente,
Sentíase paladín sobre corcel
Y aquella niña de mirar ardiente,
Sabíase la reina del burdel
.

¡Ah!, qué difícil aprender
Es para el joven, dejándose
Llevar por los amigos,
Aprender de la vida y entender.

Noche a noche regresaba
En busca de la dama,
Con mirada ardiente la buscaba
Y ella, paso a paso perdía el alma.

El joven se hizo hombre
Y su alma enamorada
Pensaba en la mujer ya por costumbre,
Idealizando a la mujer amada.

Sergio Amaya S.
Marzo 28/2008
Naucalpan, Méx.

1 comentario:

Bucho Velaochaga dijo...

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Bucho Velaochaga