jueves, 20 de septiembre de 2007

PATER NOSTER

Permíteme hacer ahora
Una breve reflexión,
Pues ha llegado la hora
De elevar una oración.

Gracias te doy, Padre nuestro,
Por tu amor y tu bondad
Amor que yo lo demuestro
Con un hijo en Tu bondad.

Cuarenta y un años hace
Que Tú lo enviaste a mi vida,
Un hijo que mi vida place
Y sin él está perdida.

Francisco Javier, su nombre,
Tan noble como aquel Santo,
Mirando siempre a su padre
Y éste amándolo tanto.

Padre nuestro, yo te pido
Que cuando a cuentas me llames,
Él se encuentre ahí conmigo,
Para besarlo al marcharme.

Sergio Amaya S.
Sept /15/2007
Acapulco, Gro.